En Mayo nos fuimos a Valencia. El viaje estuvo muy bien organizado, el tiempo de auténtica primavera, Valencia una ciudad llena de sitios con encanto, la gente amable….
Desde esta página queremos dar las gracias a la residencia de “La Villa” de Almussafes, completamente adaptada y dónde estuvimos alojados, y al restaurante “Merche” dónde comimos, por su amabilidad, simpatÃa y profesionalidad.
Visitamos la increÃble “Ciudad de las Artes y Las Ciencia”, el “Bioparc”, “La Malvarrosa”, el centro histórico de Valencia donde disfrutamos de un precioso paseo y una comida al aire libre antes de emprender el viaje de vuelta.
PodrÃamos describir la excursión con más detalle, pero lo que más llamó la atención a lo largo del viaje, fueron otras cosas: La ilusión, las sonrisas, las ganas de salir y ver que podÃa ocurrir… También viajaba el miedo y las expectativas con las dichosas barreras arquitectónicas, los horarios que deben ser respetados y que se saltaron a la torera…y un sin fin de emociones que no vamos a enumerar.
Luego, en Junio dos amigos se fueron solos, con sus imprescindibles sillas, a hacer el Camino de Santiago. Sin organizar nada, a la aventura y dispuestos a hacer frente a lo que ocurriera. Albergues que para entrar tenÃan unos escalones como castillos, pero eso sÃ, con accesibilidad en el baño…. Pero se fueron… ¡¡¡¡ Vaya que sà se fueron!!!! Porque fueron capaces, porque la silla estaba donde tenÃa que estar y no en la cabeza. Si esperas a que te quiten todas las barreras no sales, porque si el miedo te acompaña no disfrutas del viaje y, amigo, te perderÃas muchas cosas, no solo las que percibes con los ojos y los oÃdos, si no las que sientes en tu piel y te van a la cabeza y al corazón y al revés. Que tu libertad no te la condicione la silla, ni esperes a que te resuelvan la vida. Sois capaces de muchas más cosas de las que os imagináis pero no esperéis a que los demás os la resuelvan. Implicaros, sugerir, comentar, compartir, intentar…
El viaje a Valencia, el del Camino de Santiago os ha demostrado a todos que disponer de libertad y hacerle frente al miedo a lo desconocido, es una buena medicina… ¿Qué puede pasar? ¿Qué tengáis que dar la vuelta? Nadie dio la vuelta y si hay que darla, no pasa nada. La vida es un largo viaje que debemos disfrutar.
El viaje os sirvió para demostraros que tenéis que hacer aquello que queréis pero que os asusta o pensáis que no sois capaces, despertar en vosotros esa ilusión por arreglar las cosas, desde lo más insignificante hasta lo más difÃcil e impensable… Como se suele decir: El “NO” ya lo tenéis y vosotros habéis demostrado que sois capaces de muchas cosas y, sobre todo, que estáis lleno de ilusiones que no os atrevéis a decir.
Y si no, mirar las fotos y comprobad si no veis todo esto en vuestras caras….
“Si haces lo que siempre has hecho, no llegarás más lejos de donde siempre has llegado“ Juan Bernat
Un beso enorme a todos
Ana Soriano


